Algunos años pasaron y nadie tenía conocimiento de Sora, si quiera las Sailor Scout y mucho menos Luna sabían de la existencia de ambos gemelos, los cuales como símbolo llevaban una luna y estrella, la diferencia es que el símbolo de Angelo llevaba incrustado un pequeño cristal negro casi en la punta y otro de color esmeralda a la altura de la mitad.
Eran aproximadamente las cinco o seis de la madrugada cuando por entre las ventanas los rayos de luz dieron contra la cara de la chica de cabello café la cual, a pesar de aquello, solo optó por tapar su cabeza con las sabanas.
-Uhm, no quiero despertar -Susurro envolviéndose como una lombriz y quejándose al sentir los tirones que daba su madre a la sabana, intentando quitar esta.
-¡Vamos Sora! ¡Levántate! -Insistió una mujer de cabellos morados y hermosas facciones.
-¡No! -La chica se aferró a las sabanas, negando una y otra vez.
-Llegarás tarde y es el primer día de clases -Suspiró, pero no se rindió.
-Mmm...No quiero ir
-Arhg -Al final salió de la habitación y bajo a hacer el desayuno, al menos eso la sacaría de la cama.
Entre su ensueño al otro lado de la ciudad un gato blanco iba entre los brazos de Mina, Luna iba tranquila junto Amy, pero de un momento a otro Artemis saltó de los brazos de Mina y echo a correr, ante eso las demás lo siguieron pero su rastro se perdió entre las calles.
El gato blanco llego hasta una casa y empezó a maullar, fue recibido por el padre de la joven quien miró frunciendo el ceño al animal, pero luego salió su mujer quien sin dudar lo tomo y lo entró a la casa bajo la atenta mirada de su marido.
-¡Sora a comer! -Fue lo único que menciono y dejo al gato sobre el sofá, no basto mucho para que la chica saliera corriendo de la habitación y se sentará a la mesa.
-¿Quién es él? -Apuntó al gato, quien la miró atento.
-Es...-Su padre calló unos instantes- Un gato que tú madre recogió de la calle -Concluyo y dio un sorbo a la taza de café en su frente.
-Es muy lindo -Dijo sonriendo, a lo que el gato levanto la cabeza mostrándose orgulloso.
La conversación se terminó, Sora desayuno,se bañó y luego vistió para irse rápido al colegio, no llegaría tarde pero si llegaba temprano podría compartir con sus compañeros de clase, reírse y disfrutar sobre todo.
En el camino divisó a un chico de cabello bastante atractivo, la mitad azul y la otra roja, un cuerpo esbelto y facciones bastante atractivas, usaba lentes por lo que no puedo ver el color de sus ojos, pero a juzgar por su caminar no parecía agradable, en su pecho se notaba un dije de una luna y una estrella, el cual le llamó la atención.
-¡Angelo! -Escuchó a un chico el cual le venía persiguiendo, lo tomo de un brazo y se lo llevo bajo su mirada atenta.
Tras unos minutos ella volvió a reaccionar y siguió caminando hacia su escuela, pero en su frente se pudo ver una escena inusual, una mujer estaba parada en medio de la calle y alrededor de ella varios autos habían chocado, cuando volteo sus ojos de color carmesí se dejaron notar, su piel blanca totalemente y su sonrisa grande, pero maligna erizó los bellos de la muchacha, quién enseguida buscó escondite, no quería ser victima de alguien así.
El gato salto a su lado y a los lejos observo la ayuda acercándose, eso era un alivio para el gato ya que aún debía confirmar si aquella era la mencionada "Sora" que el buscaba, que el necesitaba para completar lo que había dejado sin resolver por años.
El monstruo fue caminando lentamente hacia Sora, pero en el momento de casi tocarla hizo su aparición sailor fighter, el monstruo en vez de atacar escapó perdiéndose entre los edificios y encima de uno de los edificios que daba directamente hacia ellos estaba el chico, mirándoles con atención y apretando los dientes con rabia.
-¡Serena! -Exclamo feliz el chico de cabellos negros.
-¿Serena? -Miró a todos lados sin entender.
-¡No te hagas la tonta! -Reclamo y la abrazo.
-Pe-Pero... Me llamó Sora -Extrañamente se sintió bien entre sus brazos.
-¡Serena! Soy Seiya, no me juegues bromas te conozco -El contrario poso mejor su mirada en la chica, mirándola por completo- Tu no eres Serena -La soltó de inmediato.
-¿Seiya? -Le miro sonriendo, sintiendo como su corazón se aceleraba.
-Lo lamento, debo irme -No demoró mucho en correr para irse.
Sora miró por donde se fue el chico, hasta que sintió una bocina de auto y vio a ambulancias y bomberos llegar, miraron a la chica y se la llevaron para ver si estaba herida.
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