El reino Esmeralda se caracterizaba por ser un lugar mas bien pequeño mas similar a un pueblo que a un reino, este se ubicaba al interior del sol en los tiempos que este solo era cálido por fuera y apenas el calor rozaba la piel como si fuese primavera cuando el sol amanece de su ensueño de invierno.
Gorudo, un escudero de la familia Black Moon posó su mirada en la princesa de reino de la luna, una hermosa joven de cabellos rubios y unos ojos azules hipnóticos que llamaban la atención de cualquiera que pasará por ahí, para lastima suya y a pesar de la paz que reinaba en ambos reinos, la relación entre una princesa y un escudero no sería bien vista a pesar del gran secreto tras él.
-Señorita -Menciono el galante caballero, vestía una traje de color negro y en su mano llevaba un loto de color blanco el cual ofreció a la más joven- Soy Gorudo, de la familia Black Moon -Se presentó con galantería, tomando su mano y dándole un beso al dorso-.
-Oh -Un ligero sonrojo adorno las mejillas de la menor, tan inocente y tan pura como un ángel o al menos eso opinaba aquel escudero enamorado-.
Bailaron un vals tranquilo, la joven llevaba un vestido largo de color blanco el cual iba muy bien con el ambiente y el sonido de la música hacía latir ambos corazones de manera intensa, cruzaron miradas y en pocos segundos sus labios se rozaron.
Aquella noche fue mágica para ambos ya que sus corazones quedaron conectados y siempre que podían se encontraban, si la princesa iba a pasear de "casualidad" se encontraban o si él montaba vigilancia la princesa por "accidente" terminaba a su lado, siempre era así, accidentes, causalidad o un "estoy perdido" era la excusa perfecta para verse.
Los meses pasaron y el reino al enterarse de la relación quiso deshacer aquello, un día y tras un invitación del mismísimo rey de Esmeralda fueron a cenar, informando al rey de la noticia de que uno de sus escuderos estaba saliendo con su "pequeña" como solían apodarle.
-¿Uno de mis escuderos? -Entrecerró sus ojos un instante- Trae a Gorudo -Esas palabras la alarmaron y no puedo temblar un poco-.
-¿Tú eres el escudero que esta saliendo con mi hija?-Cuestiono contrayendo las cejas el padre-.
-El es Gorudo -Dijo con total tranquilidad- El mayor de mis hijos -Agregó, para evitarle pleitos-.
-¿¡El es tu hijo mayor!? -Exclamo sorprendido el rey-
-Si, yo soy Gorudo Black Moon -Entrecerró sus ojos de pie junto a su padre-.
La conversación se tornó incomoda pero luego de unos meses todo volvió a la normalidad, relativamente por que dejaba de aquella aparente permanecía oculto un secreto, habían tenido gemelos, dos chicos de cabellos negros y ojos azules. Sus nombres eran Yoshi y Yoshiro, Yoshi era distinguible por un pequeño lunar que tenía en el hombro, similar a la forma de un sol y Yoshiro también poseía una marca, pero esta estaba en su muslo y representaba al igual que su hermano un sol, pero este era de un color mas bien negro.
-Son hermosos, como tú -Dijo mirando a los pequeños quienes dormitaban en la cuna-.
-Si, claro -La princesa aún era un chiquilla, inmadura en comparación a Gorudo-.
Tres años más tarde nació Angelo, sus cabellos tenían algo muy distintivo, la mitad de su cabello era de color azul y la otra mitad rojo, además de unos ojos dorados muy similares a los de un felino.
-Tiene tus ojos -La joven princesa cada vez iba madurando más, pero siempre quedaba atrás de Gorudo-.
-Si...-Respondió secamente-.
Parecía que mientras más años pasaban Gorudo estaba mas distante y un día, luego de dos años desde el nacimiento de Angelo, nació la primera chica de la familia, Sora quién era muy distinta a los demás sus ojos eran celestes, pero su cabello era de un color café y en las puntasde su flequillo un color anaranjado.
-Es... Distinta -Comentó la chica-
-¿Como se llamará? -Dijo Yoshi-.
-¿Es mi hermana?-Dijo Yoshiro-.
-Sora -Dijo Angelo quien estaba en los brazos de su padre-.
-Sora, ese será su nombre -Dijo la madre segura, mientras miraba a sus pequeños-.
Los gemelos cumplieron veinte años y habían terminado su entrenamiento, eran chicos altos, de músculos marcados y facciones ligeramente marcadas, sin ser bruscas pero tampoco delicadas. Angelo, contando ya con diecisiete años era un chico alto, de facciones finas y un poco delicadas, un cuerpo pequeño pero en el que se notaban sus músculos debido al riguroso entrenamiento. Y por final Sora baja,a comparación de sus hermanos, delgada y de facciones muy femeninas, ella en cambio, no había sido entrenada como sus hermanos por lo que era la protegida de ellos, aunque a veces se les pasaba un poco la mano.
Un día mientras almorzaban su padre llegó caminando, pero no los miró si no que siguió, siguió y siguió caminando hasta el centro del patio seguido por sus hijos, un nube de humo negro se hizo presente y el cuerpo cayó totalmente vació por dentro. Angelo se lanzó en protección de Sora, pero fue agarrado por unas cadenas y lanzado contra la pared, cayendo inconsciente, Yoshi y Yoshiro fueron en protección de ambos, pero fueron inmovilizados y aquellas cadenas fueron por Sora, pero un brillo hizo que todo el tiempo se detuviera y que luego Sora desapareciera...
No hay comentarios:
Publicar un comentario